En los manuscritos ilustrados, pueden existir letras capitales con imágenes en su interior, conocidas entonces como «capitales historiadas». Este tipo fue una invención del arte insular de las islas británicas en el siglo VIII.
Las capitales historiadas que contienen, por lo general, espirales en forma de plantas, con pequeñas figuras de animales u hombres que no representan una escena específica, son conocidas como «capitales habitadas». Según los motivos decorativos, también puede hablarse de «capitales figurativas» o en otros casos, simplemente, de «capitales ornamentadas». Ciertas capitales importantes, como la B de Beatus vir ... en la entrada del salmo 1 al comienzo de una vulgata de salterio, podría ocupar una página entera de un manuscrito.
Estas letras iniciales capitales específicas, en un manuscrito iluminado, también eran llamadas initiums.